Técnicas de terapia física para adultos mayores

La terapia física es un componente importante en el cuidado de adultos mayores, ya que ayuda a mejorar su movilidad, fuerza, equilibrio y funcionalidad general. Hay diversas técnicas y enfoques utilizados por los terapeutas físicos para trabajar con adultos mayores. Algunos de estos incluyen:

Ejercicios de fortalecimiento:

Estos ejercicios buscan mejorar la fuerza muscular y la resistencia en adultos mayores. Pueden incluir ejercicios de resistencia con bandas elásticas, levantamiento de pesas ligeras o el uso de máquinas de ejercicios específicos.

Ejercicios de movilidad y amplitud de movimiento (ROM):

Estos ejercicios tienen como objetivo mejorar la flexibilidad y el rango de movimiento de las articulaciones. Los terapeutas pueden guiar a los adultos mayores a través de estiramientos pasivos o activos para mantener la movilidad articular.

Ejercicios de equilibrio y coordinación:

Estos ejercicios buscan mejorar la estabilidad y prevenir caídas en adultos mayores. Pueden incluir actividades como pararse en un solo pie, caminar en línea recta o en zigzag, y realizar movimientos controlados con los brazos y las piernas.

Ejercicios aeróbicos de bajo impacto:

Estos ejercicios ayudan a mejorar la resistencia cardiovascular y pulmonar. Pueden incluir caminar, nadar, andar en bicicleta estática o participar en clases de gimnasia acuática.

Terapia manual:

Los terapeutas físicos pueden utilizar técnicas manuales, como masajes, movilización y manipulación articular, para aliviar el dolor, mejorar la circulación y facilitar el movimiento.

La terapia física como prevención de enfermedades

En la terapia física con fines de prevención o de preservación de la función, el objetivo es incentivar a que el adulto mayor realice ejercicios de manera constante con actividades que le gusten y pueda disfrutar, como por ejemplo el baile, la natación, jugar golf o simplemente la caminata y el senderismo. 

En este tipo de terapia, la orientación por parte del especialista y del equipo de rehabilitadores es fundamental, pues ayuda a conocer qué tipo de ejercicio, con qué intensidad y con qué frecuencia se deben realizar. 

Si aún tienes dudas, puedes leer más en este blog que aborda todo sobre: ¿En que consiste la terapia fisica?

De hecho, aunque mal acuñado el término, la terapia física y el ejercicio se pueden considerar terapias “anti envejecimiento” pues permite mantener las funciones orgánicas.

La importancia de la rehabilitación física

El otro tipo de terapia es la orientada hacia la rehabilitación. No es de extrañar que con todos los cambios en el cuerpo asociados al envejecimiento las lesiones sean más severas o repercutan de mayor manera en los pacientes.

La edad es un factor de riesgo independiente para muchas enfermedades como, por ejemplo:

  • Aquellas de etiología cardiovascular como infartos al miocardio, insuficiencia cardíaca o arritmias;
  • Neurológica como infartos cerebrales, demencias y trastornos del movimiento
  • Autoinmunes como artritis
  • Metabólicas como osteoporosis.

Por lo tanto, los adultos mayores están expuestos a distintas condiciones que pueden comprometer la función, y que, en caso de no instaurar medidas de rehabilitación física de manera oportuna, pueden hacer que la recuperación sea muy lenta y difícil.

La rehabilitación física y neurológica en el adulto mayor suele tener como objetivo el recuperar la función y evitar que la discapacidad progrese. El neurólogo rehabilitador es quien, con base en el estado general del paciente, sus enfermedades y su grado de discapacidad, va a determinar qué tipo de ejercicio es el que más puede beneficiar a cada paciente en particular.

Una de las premisas de la terapia física para los adultos mayores es que sean dinámicas que no vean como una tarea o una obligación, es decir, algo que puedan disfrutar mientras se ejercitan. Por tal motivo, se trata de adaptar los pasatiempos de los pacientes y considerarlos dentro del programa de rehabilitación.

Además, en caso de ser necesario, las terapias pueden ser realizadas dentro del domicilio, sobre todo en los casos en los que la discapacidad sea más intensa.

El envejecimiento no debe ser sinónimo de debilidad ni dependencia, por lo que todos los adultos mayores deberían tener una terapia física establecida. Acercarse a su especialista de confianza ayudará a esclarecer dudas y conocer los beneficios sobre la terapia física.

Tal vez te interesa conocer más sobre: ¿Cómo saber si mi hijo necesita terapia física?

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