¿Qué valora la escala braden?
Autor: Giovana Femat Roldán

La escala de Braden es una herramienta utilizada en el ámbito de la salud para evaluar el riesgo de lesiones o úlceras por presión en pacientes con movilidad limitada, como una hospitalización, o están confinados a la cama por enfermedad. Esta escala contiene seis criterios que permiten a los profesionales de la salud determinar la susceptibilidad de un paciente para desarrollar lesiones por presión y planificar estrategias de cuidado preventivo.
La valoración del riesgo a través de esta escala, aunque existen muchas otras, es esencial para mantener la integridad de la piel y prevenir complicaciones graves que pueden afectar negativamente la salud del paciente.
Valoración por criterios
- Movilidad y cambios posturales:
Se refiere a la capacidad del paciente para cambiar de posición de forma independiente, determina la necesidad de asistencia para el movimiento en la cama y evitar presión prolongada en áreas de prominencias óseas. Los pacientes con disminución de su movilidad experimentan presión en zonas como la espalda baja, un factor que aumenta el riesgo de úlceras por presión.
- Actividad física y deambulación:
Se evalúa el nivel de activación física del paciente. Aquéllos que están inmovilizados o que tienen actividad física reducida tienen mayor riesgo de úlceras por presión. La falta de movilidad contribuye al factor anterior, presión prolongada sobre la piel. Por lo tanto, fomentar la actividad física, dentro de las posibilidades del paciente, es una estrategia clave para reducir este riesgo.
- Percepción sensorial:
Se mide la capacidad del paciente para sentir y responder al dolor o incomodidad por la presión sobre la piel. Los pacientes con esta capacidad alterada, entre ellos los que padecen condiciones neurológicas, no pueden percibir cuando su cuerpo está en una posición que podría dañar la piel. En el contexto de la neurorehabilitación, es vital evaluar y mejorar la percepción sensorial para prevenir complicaciones y así mantener la integridad de la piel.

Elementos de evaluación de la escala de Braden
- Humedad :
La exposición continua de la piel a un ambiente húmedo, por sudor, incontinencia urinaria o fecal o heridas abiertas, puede debilitar la piel y hacerla más susceptible a lesiones cutáneas.
- Nutrición:
Necesaria para mantener la salud general pero también la integridad de la piel. Los pacientes con deficiencias nutricionales tienen mayor riesgo de úlceras por presión debido a la fragilidad de la piel y disminución de la capacidad del cuerpo para reparar tejidos dañados. Por lo tanto, una dieta balanceada y variada es fundamental como parte del cuidado preventivo.
- Fricción (roce) y cizallamiento.
Se refieren a la forma en que la piel se mueve sobre una superficie: la fricción ocurre cuando la piel se raspa contra una superficie (como la cama), mientras que el cizallamiento ocurre cuando las capas internas de la piel se desplazan en direcciones opuestas.
Ambos contribuyen a la ruptura de la piel y por lo tanto, progresión de úlceras por presión. La evaluación clínica debe incluir estrategias para minimizar estos riesgos, como el uso de colchones especializados y técnicas de adecuada movilización del paciente.
¿Cuál es la importancia de esta escala?
La importancia de la escala de Braden radica en la capacidad para guiar la prevención de úlceras o lesiones por presión y mejorar la salud del paciente. Al conocer la severidad de este riesgo, los profesionales de la salud pueden implementar medidas para mantener la integridad de la piel y secundariamente el bienestar del paciente. Por consiguiente, en la neurorehabilitación, la escala de Braden es valiosa ya que permite identificar a los pacientes con mayor riesgo y ajustar el tratamiento para prevenir complicaciones adicionales. Las intervenciones no sólo protegen la integridad de la piel, sino que también promueven una recuperación más rápida, en caso de existir lesiones, y una mejor calidad de vida para los pacientes.
La escala de Braden es una herramienta indispensable en la evaluación clínica de todos los pacientes. Su aplicación permite la valoración del riesgo de lesiones o úlceras por presión en razón de que el cuidado preventivo es fundamental en todos, sobre todo en los pacientes con alto riesgo. En el contexto de la neurorehabilitación, la escala de Braden permite identificar a los pacientes que necesitan más cuidados de enfermería que protejan el estado de la piel y, a su vez, mejoren la salud general. Mediante la aplicación de esta escala, los profesionales de la salud pueden reducir significativamente la frecuencia de aparición de las úlceras por presión y lograr una atención integral de la salud del paciente.
