¿Qué no debe hacer una persona con parálisis facial?

La parálisis facial es una condición que afecta a miles de personas en todo el mundo, generando dificultades en los movimientos musculares de la cara y comprometiendo la expresión facial. Esta condición puede ser temporal o permanente, y puede ser causada por una variedad de razones, incluyendo algún traumatismo, enfermedad o incluso como efecto secundario de algunos tratamientos médicos.

Para quienes la padecen, es importante tener en cuenta ciertas precauciones y evitar acciones que puedan empeorar la situación o causar incomodidad. En este artículo, exploraremos qué no debe hacer una persona con parálisis facial.

¿Qué es la parálisis facial y qué lo provoca?

La parálisis facial hace referencia a un grupo de trastornos que ocasionan debilidad en los músculos de la cara, la cuál puede presentar como una leve asimetría, hasta una completa parálisis que incluso altere el habla y la deglución de alimentos. La parálisis facial se divide en central y periférica:

  • Parálisis facial periférica:

Se presenta cuando la lesión ocurre a nivel del nervio periférico. Lo más común es que se deba a una infección viral, usualmente asociada a infección de vías respiratorias superiores. La debilidad se presenta de forma repentina afectando toda una mitad de la cara incluyendo ceja, ojo y boca del lado izquierdo o derecho.

El grado de debilidad es muy variable pudiendo verse como una ligera asimetría facial al momento de hacer gestos, hasta una completa parálisis sin capacidad de mover nada de ese lado de la cara.

Es un trastorno benigno en la gran mayoría de los casos, recuperando la fuerza en cuestión de varios meses especialmente con el apoyo de rehabilitación facial. En algunos casos la persona puede quedar con debilidad de por vida dependiendo la severidad y la causa.

  • Parálisis facial central:

Se presenta cuando la lesión ocurre a nivel del cerebro. Generalmente se presenta al haber un infarto cerebral, pero también puede presentarse en una exacerbación de esclerosis múltiple, la presencia de un tumor o absceso, traumatismo craneoencefálico o cualquier otra lesión que afecte el área del cerebro encargada de la movilidad de la cara.

Este tipo de parálisis afecta solo la parte inferior de la mitad de la cara, por lo que se observa como una desviación de la comisura labial. Generalmente implica una condición más seria, presentándose además con debilidad de otra parte del cuerpo como el brazo del mismo lado, o problemas para hablar.

Ante la presencia de una parálisis facial es importante acudir con un especialista para determinar la causa, y así, la mejor opción de tratamiento. A continuación, te explicaremos que cosas no se deben de hacer o dejar pasar cuando se presenta una parálisis facial, ya que eso puede retrasar el diagnóstico y el tratamiento, además de poder ser perjudicial para tu salud.

1. No ignorar los síntomas

La parálisis facial puede presentarse de manera súbita o gradual, pero en ambos casos es crucial no ignorar los síntomas. Desde la debilidad en un lado de la cara hasta la incapacidad para cerrar un ojo o sonreír de manera simétrica, cualquier cambio en la función facial debe ser evaluado por un profesional médico, idealmente un neurólogo ya que es el especialista en este tipo de trastornos y es quien mejor podrá definir la gravedad de esta condición y que debe hacerse. Ignorar estos signos podría llevar a complicaciones adicionales o dificultades a largo plazo en el tratamiento.

2. No automedicarse

Frente a la parálisis facial, es común sentir ansiedad o preocupación, pero automedicarse no es la solución. Tomar medicamentos sin la supervisión de un médico puede ser peligroso, ya que algunos fármacos pueden interferir con otros tratamientos o tener efectos secundarios no deseados. Es fundamental seguir las indicaciones médicas y consultar cualquier duda con un profesional de la salud.

3. No descuidar el cuidado del ojo afectado

En muchos casos de parálisis facial, uno de los síntomas más notorios es la dificultad para cerrar completamente el ojo del lado afectado. Esto puede aumentar el riesgo de lesiones en la córnea debido a la resequedad ocular o la exposición al polvo y otros irritantes. Es importante proteger el ojo afectado con lágrimas artificiales y, si es necesario, utilizar parches oclusivos durante la noche para prevenir lesiones adicionales.

4. No evitar la terapia física

La terapia de rehabilitación física es fundamental en el tratamiento de la parálisis facial, ya que ayuda a mantener la fuerza y la flexibilidad de los músculos afectados, así como a mejorar la coordinación motora. Evitar o postergar la terapia física puede prolongar la recuperación o incluso dificultarla. Es importante seguir el plan de tratamiento recomendado por el médico y ser constante en las sesiones de terapia.

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5. No aplicar corriente eléctrica en la cara como parte de la rehabilitación

A menudo, se recurre a diversos métodos de rehabilitación para tratar la parálisis facial, y uno de ellos es la estimulación eléctrica. La aplicación incorrecta de la estimulación eléctrica podría causar daño adicional a los nervios faciales o provocar incomodidad y dolor innecesarios, así como movimientos involuntarios de la cara.

6. No descuidar la salud mental

La parálisis facial no solo afecta la función física, sino que también puede tener un impacto significativo en la salud mental y emocional debido a la apariencia física. Es importante no descuidar el bienestar psicológico y buscar apoyo emocional si es necesario. Esto puede incluir hablar con familiares y amigos de confianza, unirse a grupos de apoyo o buscar la ayuda de un profesional de la salud mental.

Hay una serie de acciones que una persona con parálisis facial debe evitar para promover su bienestar y facilitar su recuperación. Desde no ignorar los síntomas hasta no descuidar la salud mental, seguir estas precauciones puede ayudar a minimizar las complicaciones y mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta condición. Es fundamental buscar el apoyo adecuado y seguir las indicaciones médicas para gestionar de manera efectiva la parálisis facial.

¿Se puede prevenir la parálisis facial?

La parálisis facial, una condición que afecta los nervios faciales, puede ser prevenida en algunos casos, aunque no en todos. Si bien algunas causas de la parálisis facial, como los traumatismos o accidentes, pueden ser difíciles de prevenir por completo, hay medidas que se pueden tomar para reducir el riesgo de desarrollar ciertas condiciones que pueden llevar a la parálisis facial.

  • Mantener una buena salud general:

Un sistema inmunológico fuerte y una buena salud general pueden ayudar a prevenir infecciones virales o bacterianas que podrían afectar los nervios faciales. Esto implica llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente, descansar lo suficiente y manejar el estrés.

  • Evitar infecciones:

Algunos casos de parálisis facial pueden estar relacionados con infecciones virales, como el herpes simple (que puede causar herpes labial) o el virus de Epstein-Barr (causante de la mononucleosis). Evitar el contacto cercano con personas infectadas y mantener una buena higiene, como lavarse las manos regularmente, puede ayudar a prevenir la transmisión de estos virus.

  • Protegerse de lesiones:

Las lesiones en la cabeza y el rostro pueden dañar los nervios faciales y causar parálisis temporal o permanente. Usar cascos apropiados al practicar deportes de contacto, seguir las normas de seguridad en el trabajo y en actividades recreativas, y tomar precauciones para evitar caídas pueden reducir el riesgo de lesiones graves.

  • Controlar condiciones médicas subyacentes:

Algunas condiciones médicas, como la diabetes, la hipertensión arterial y las enfermedades autoinmunes, pueden aumentar el riesgo de desarrollar parálisis facial. Mantener estas condiciones bajo control mediante el tratamiento médico adecuado y el seguimiento regular con profesionales de la salud puede ayudar a prevenir complicaciones.

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