¿Qué es la Marcha de Trendelenburg y cómo se rehabilita?
Autor: Giovana Femat Roldán

La marcha de Trendelenburg también es llamada marcha en sacudida del glúteo medio o de los abductores. Se observa la marcha de Trendelenburg en pacientes con mala función de los abductores. Si estos músculos se acortan, pierden su ventaja mecánica. El glúteo mediano, que es el principal abductor de la cadera, se origina en la superficie lateral del ilíaco y se inserta en la superficie superior del trocánter mayor.
Si una enfermedad de la cadera provoca que el trocánter mayor se localice más proximalmente de lo normal (se mueve más cerca de la masa muscular del glúteo mediano), la contracción del músculo generará una fuerza abductora menor.
A causa de una función inadecuada de los abductores pélvicos, el paciente con una marcha de Trendelenburg tiende a caer hacia el lado opuesto durante la fase de apoyo al lado afectado (la cadera opuesta cae hacia abajo). Para evitar caerse, el paciente traslada su centro de gravedad hacia el lado afecto desplazando el tronco y la cabeza en esa dirección.
El resultado es una marcha con una sacudida lateral hacia el lado afectado, ocurriendo la sacudida durante la fase de apoyo del miembro afecto. Si el paciente tiene una disfunción de los abductores de forma bilateral (como en la luxación congénita de cadera bilateral o en la distrofia muscular), la sacudida lateral será en ambos lados. Esto se ha denominado a menudo «marcha de pato«
¿Cuáles son las causas más frecuentes de la marcha Trendelenburg?
- Daño en la inervación motora de los músculos glúteos laterales (músculo glúteo medio y músculo glúteo menor)
- Polio que afecta L5 (también puede observarse caída del pie porque L5 inerva el músculo tibial anterior)
- Daño al nervio glúteo superior
- Debilidad temporal o permanente de los glúteos laterales.
- Tendinitis
- Infección, absceso: de transmisión sanguínea, postraumático o posquirúrgico.
- Acción ineficaz (apalancamiento insuficiente) de los glúteos laterales
- Fractura o no unión del fémur
- Coxa vara (el ángulo entre la cabeza y el eje del cuello femoral es inferior a 120 grados)
- Daño en la articulación de la cadera (punto de apoyo); displasia/luxación crónica o del desarrollo de la cadera
¿Cuáles son las causas neurológicas de la marcha de Trendelenburg?
La marcha de Trendelenburg es un patrón de marcha anormal que ocurre cuando hay debilidad en los músculos abductores de la cadera, particularmente en el músculo glúteo medio y el glúteo menor. Estos músculos son responsables de estabilizar la pelvis durante la fase de apoyo de la marcha. Cuando uno de estos músculos está debilitado, la pelvis cae hacia el lado contrario al de la debilidad durante el paso. Las causas neurológicas de este tipo de marcha incluyen afecciones que afectan el control muscular o la inervación de los músculos mencionados. Algunas de las principales causas neurológicas son:
1. Lesiones del nervio glúteo superior
El nervio glúteo superior inerva los músculos glúteo medio y menor. Una lesión de este nervio puede ocurrir debido a cirugías, traumatismos o compresión nerviosa, lo que resulta en debilidad de estos músculos y, por lo tanto, en una marcha de Trendelenburg.
2. Accidente cerebrovascular (ACV)
Un ACV que afecte las áreas motoras del cerebro encargadas del control de los músculos abductores de la cadera puede resultar en debilidad de un lado del cuerpo, incluida la musculatura glútea. Esto podría llevar a una marcha de Trendelenburg en el lado afectado.
3. Esclerosis múltiple (EM)
En la esclerosis múltiple, las lesiones en el sistema nervioso central pueden interferir con el control motor y la coordinación muscular, incluyendo los músculos de la cadera. Si los músculos abductores de la cadera se ven afectados, podría desarrollarse una marcha de Trendelenburg.
4. Parálisis cerebral
En personas con parálisis cerebral, el tono muscular y la coordinación pueden estar alterados debido a lesiones en el cerebro. La debilidad en los músculos abductores de la cadera es una manifestación común que puede llevar a la aparición de esta marcha anormal.
5. Radiculopatía lumbar
La radiculopatía lumbar, especialmente cuando está involucrada la raíz nerviosa L5, puede causar debilidad en los músculos glúteo medio y menor, ya que esta raíz nerviosa es clave para su función. Esto puede ser secundario a una hernia discal, estenosis espinal u otras patologías que afecten las raíces nerviosas.
6. Distrofias musculares
Algunas distrofias musculares, como la distrofia muscular de Duchenne o Becker, pueden afectar la musculatura proximal, incluyendo los músculos de la cadera. Esto produce debilidad progresiva, que puede manifestarse como una marcha de Trendelenburg.
7. Poliomielitis y síndrome post-polio
La poliomielitis puede afectar los nervios motores que inervan los músculos de la cadera, causando debilidad permanente. En personas que han tenido polio, el síndrome post-polio puede causar debilidad muscular progresiva, lo que puede contribuir a la marcha de Trendelenburg.
8. Enfermedad de Charcot-Marie-Tooth
Esta es una neuropatía hereditaria que afecta los nervios periféricos, causando debilidad en las extremidades inferiores, incluida la musculatura glútea. Con el tiempo, esto puede conducir a una marcha anormal, como la de Trendelenburg.
En resumen, la marcha de Trendelenburg tiene múltiples causas neurológicas, todas ellas relacionadas con la debilidad de los músculos abductores de la cadera, ya sea por daño directo en los nervios periféricos o por alteraciones en el control motor central.

¿Qué es la reeducación de la marcha?
La reeducación de la marcha se basa en la rehabilitación de la marcha de manera global y en los tratamientos de rehabilitación de la marcha más específicos que se centran en el equilibrio y la propiocepción, los cuales son esenciales en el proceso.
La rehabilitación de marcha es el conjunto de las acciones encaminadas a volver a andar de forma eficiente y con seguridad. En general se produce una alteración en la marcha como consecuencia de un problema neurológico o una alteración de causa ortopédica.
Para poder andar es necesario tener movilidad, fuerza, coordinación, equilibrio y propiocepción.
Para realizar la rehabilitación de la marcha, el fisioterapeuta, en primer lugar analiza cada una de los componentes necesarios para poder andar; posteriormente evaluará los defectos a la hora de andar y las distintas fases de la marcha:
fase de apoyo (durante la cual el pie se encuentra en contacto con el suelo, esta fase comienza con el contacto inicial y finaliza con el despegue del antepié) y oscilación (en la cual, el pie se halla en el aire al tiempo que avanza como preparación al siguiente apoyo.
¿Cuáles son los objetivos de la rehabilitación de la marcha?
Los objetivos de la rehabilitación de la marcha consisten en ayudar al paciente a adquirir una marcha lo más hábil y segura dentro y fuera de casa, con o sin ayuda técnica, según la capacidad de cada uno.
En el caso de necesitar ayuda técnica (bastones, andadores, trípodes, muleta, etc.) debemos adiestrar al paciente en el uso de estas ayudas, no solo para andar sino también para desenvolverse, subir y bajar escaleras, explicándole cómo se suben y se bajan las mismas de forma conveniente (al subir escaleras, el paciente subirá en primer lugar el miembro no afectó, después la pierna afecta y por último las muletas).
Para bajar escaleras se hará al revés, colocará bastones o muletas primero, luego la pierna afectada y por último pierna sana).
Toda rehabilitación neurológica o neurorehabilitación amerita un equipo multidisciplinario, primero tener la consulta con el especialista en neurología de neurorehabilitación para poder llegar a un diagnóstico y posteriormente implementar un plan de rehabilitación personalizado para cada paciente. Mediante la evaluación por el fisioterapeuta en conjunto se indicará el plan adecuado para cada caso particular mediante la terapia física inicial.
