La neuroplasticidad y su papel en la neurorehabilitación

La neuroplasticidad se refiere a la capacidad del cerebro para cambiar y adaptarse en respuesta a la experiencia y al ambiente. Es un proceso fundamental en la neurorehabilitación, ya que permite que el cerebro se adapte a las lesiones o daños y recupere funciones perdidas o dañadas.

La neurorehabilitación es un conjunto de técnicas y terapias destinadas a ayudar a las personas con lesiones cerebrales a recuperar funciones perdidas o dañadas. La neuroplasticidad es un proceso clave en la neurorehabilitación, ya que permite que el cerebro se adapte a la lesión y encuentre nuevas formas de realizar las funciones perdidas.

Algunas de las técnicas y terapias que se utilizan en la neurorehabilitación incluyen ejercicios físicos, terapia ocupacional, terapia del habla, estimulación eléctrica y terapia de realidad virtual. Estas terapias pueden ayudar a estimular la neuroplasticidad y ayudar al cerebro a adaptarse a la lesión.

Además, la neuroplasticidad también puede ser estimulada por actividades cotidianas como la lectura, la escritura y el aprendizaje de nuevas habilidades. Estas actividades pueden ayudar a crear nuevas conexiones neuronales y a fortalecer las conexiones existentes, lo que puede mejorar la función cerebral y ayudar en la recuperación de la lesión.

En resumen, la neuroplasticidad es un proceso clave en la neurorehabilitación, ya que permite que el cerebro se adapte a las lesiones y encuentre nuevas formas de realizar las funciones perdidas. La estimulación de la neuroplasticidad a través de diversas terapias y actividades cotidianas puede ayudar a mejorar la función cerebral y promover la recuperación de la lesión.

¿Qué es la neuroplasticidad?

La neuroplasticidad, también conocida como plasticidad neuronal o plasticidad cerebral, es un proceso que implica cambios estructurales y funcionales adaptativos en el cerebro. Una buena definición es «la capacidad del sistema nervioso para cambiar su actividad en respuesta a estímulos intrínsecos o extrínsecos mediante la reorganización de su estructura, funciones o conexiones».

Clínicamente, es el proceso de cambios cerebrales después de una lesión, como un accidente cerebrovascular o una lesión cerebral traumática. Estos cambios pueden ser beneficiosos (restauración de la función después de una lesión), neutrales (sin cambios) o negativos (pueden tener consecuencias patológicas). Tradicionalmente se piensa que la neuroplasticidad ocurre en 3 fases o épocas:

  • Primeras 48 horas: según el mecanismo de la lesión (como un accidente cerebrovascular o una lesión cerebral traumática), hay un daño inicial que se acumula como muerte celular con la pérdida de ciertas vías corticales asociadas con las neuronas perdidas. El cerebro intenta utilizar redes neuronales secundarias para mantener la función.
  • Las siguientes semanas: el reclutamiento de células de apoyo ocurre en este período a medida que las vías corticales cambian de inhibidoras a excitatorias. Durante este período se realizan plasticidad sináptica y nuevas conexiones.

Semanas o meses después: el cerebro continúa remodelándose a través del brote axonal y una mayor reorganización alrededor del daño.

¿Cuáles son los tipos de neuroplasticidad?

El cerebro humano está compuesto por aproximadamente 100 mil millones de neuronas. Los primeros investigadores creían que la neurogénesis, o la creación de nuevas neuronas, se detenía poco después del nacimiento. Hoy en día, se entiende que la neuroplasticidad del cerebro le permite reorganizar vías, crear nuevas conexiones y, en algunos casos, incluso crear nuevas neuronas.

Hay dos tipos principales de neuroplasticidad:

  • La plasticidad funcional es la capacidad del cerebro para mover funciones de un área dañada del cerebro a otras áreas no dañadas.
  • La plasticidad estructural es la capacidad del cerebro para cambiar realmente su estructura física como resultado del aprendizaje.

¿Cuáles son algunos ejemplos de neuroplasticidad?

Clínicamente, se pueden usar varias opciones de tratamiento para ayudar a guiar la neuroplasticidad en la restauración de la función y el tratamiento de los síntomas no deseados.

Un ejemplo es la terapia del espejo, una técnica utilizada en el dolor del miembro fantasma. En una premisa básica, el paciente usa un espejo para cubrir su amputación y se enfoca en observar cómo su extremidad intacta realiza actividades mientras imagina que ambas extremidades realizan la misma actividad. Se ha demostrado que esto ha aumentado la activación y la conectividad funcional en la red frontoparietal.

Una de las técnicas de rehabilitación más estudiadas es la terapia de movimiento inducido por restricción. Utilizado en pacientes con un accidente cerebrovascular, la premisa es que al restringir la extremidad funcional, la extremidad afectada se involucra en la práctica de tareas repetitivas y en la configuración del comportamiento.

Utilizando la tecnología de imágenes de resonancia magnética funcional, se ha demostrado que los pacientes que participan en esta terapia tienen una mayor actividad en su corteza somatosensorial secundaria y premotora contralateral en asociación con una función mejorada.

Si bien las terapias se pueden usar para ayudar a guiar la neuroplasticidad, también se pueden usar múltiples medicamentos para influir en la curación del cerebro. Estos incluyen:

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina como la fluoxetina
  • Inhibidores de la recaptación de serotonina
  • Noradrenérgicos como la duloxetina
  • Agonistas colinérgicos como el donepezilo
  • Antagonistas parciales glutaminérgicos como la amantadina
  • Varios otros.

Plasticidad desadaptativa

Si bien la neuroplasticidad puede ser beneficiosa (es decir, restaurar la función), también puede ser dañina. La plasticidad desadaptativa es cuando una conexión que se hace en el cerebro produce síntomas aberrantes o negativos. Esto se puede ver en los ejemplos de distonía dependiente del uso (calambre del escritor) y dolor de miembro fantasma. Ambos ejemplos han mostrado cambios anormales en la corteza sensorial primaria en asociación con síntomas dolorosos.

 Por último, gran parte de la investigación se ha centrado en influir en la neuroplasticidad a través de la modificación de factores ambientales. Se ha demostrado que la musicoterapia influye positivamente en la neuroplasticidad. Se ha demostrado que mejora la cognición y otras funciones ejecutivas.

Se ha demostrado que el ejercicio mejora la memoria episódica y la velocidad de procesamiento, además de disminuir la atrofia del hipocampo relacionada con la edad. También se ha demostrado que una dieta saludable es útil para esto. Se están estudiando diferentes suplementos dietéticos para ver si podrían ayudar a desencadenar la neuroplasticidad.

Por último, se ha demostrado que reducir el estrés y evitar la privación del sueño es útil para mejorar la memoria, la capacidad de atención y otros dominios de la cognición.

Llámanos, Nosotros Nos Encargamos Del Resto.

Haz tu cita hoy mismo para que te indiquemos qué opción es la mejor
Agenda Tu Cita