Escala de Avance Funcional en neurorehabilitación

Si una persona posterior a haber presentado un evento cerebrovascular (EVC) o embolia tiene problemas para la marcha, se puede aplicar la Escala de Avance Funcional con la finalidad de determinar el grado de las secuelas y establecer un plan apropiado para su tratamiento. 

Cuando una persona presenta un EVC, una de las secuelas que puede ocurrir son las alteraciones en la marcha debido a la debilidad de una extremidad o alteraciones en la sensibilidad. Esto a su vez conlleva a que la persona dependa de algún acompañante para poder realizar sus actividades de la vida diaria. Cuando esto ocurre, el tratamiento ideal es el inicio de la rehabilitación física lo antes posible para alcanzar el grado máximo de funcionalidad e independencia. 

Previo a cada terapia de rehabilitación se prepara un plan terapéutico en donde se establecen metas de acuerdo al estado actual del paciente. Para ello se utilizan escalas que ayudan a objetivar el grado de disfuncionalidad de forma inicial y a lo largo de la terapia. Dentro de estas escalas se encuentra la Escala de Avance Funcional que permite identificar grados de trastornos en la marcha y se puede utilizar a lo largo de la terapia para valorar el progreso.

La Escala de Avance Funcional se desarrolló por primera vez en el Hospital General de Massachusetts en 1984 por Holden y colaboradores. Es una prueba que evalúa la capacidad de deambular de una persona que ha sufrido un EVC u otros trastornos neurológicos que afectan la marcha. La escala clasifica a los pacientes en 6 categorías dependiendo del grado de ayuda que necesite al caminar independientemente del uso de otras herramientas personales de apoyo (andadera o bastón). La escala no mide rendimiento físico puesto que sólo evalúa la marcha en una distancia de 3 metros, por lo que puede aplicarse en todas las personas. 

Características de la escala

Para iniciar la valoración, el evaluador hace una serie de preguntas y posteriormente observa la marcha del paciente y brinda una calificación que va del 5 al 0. 

Categoría 5: Independiente en todas las superficies 

La persona es capaz de caminar sin ayuda en superficies planas, rampas, escalones y superficies irregulares (arena, pasto, grava).

Categoría 4: Independiente en superficies planas 

La persona es capaz de caminar sin ayuda en superficies planas (en casa o en la banqueta) pero requiere de ayuda para caminar en superficies irregulares, que impliquen escalones o con aceras con grados de inclinación.

Categoría 3: Dependiente de supervisión 

El paciente requiere de supervisión verbal, frecuentemente tiene un familiar observando mientras se mueve de un lado a otro quien le avisa cuando existe un obstáculo enfrente (escalones, objetos en el piso, desniveles).

Categoría 2: Dependiente de asistencia física nivel I

Indica que el paciente puede deambular con asistencia continua o intermitente mediante contacto manual. Requiere que se le tome de la mano, la espalda o la cintura. 

Categoría 1: Dependiente de asistencia física nivel II

 Indica que el paciente puede deambular con asistencia continua o requiere de apoyar su peso en la otra persona. 

Categoría 0: Sin capacidad para caminar

Indica que el paciente es un deambulador no funcional o que no puede caminar

La prueba es fácil de realizar y suele tomar entre 1-5 minutos de la consulta médica sin requerir de otros equipos. Cualquier médico o terapeuta que se encuentre familiarizado con la escala puede utilizarla. Se debe realizar en un área que tenga al menos 3 metros de largo, escaleras y terreno irregular para evaluar las diferentes capacidades. 

Recomendaciones para la evaluación

Idealmente se debe de vestir ropa cómoda que no limite la movilización, al igual que zapatos cerrados para evitar caídas y se pueden utilizar los apoyos de marcha que se utilizan generalmente (bastones o andadores). 

Es importante que el paciente se sienta seguro durante la prueba y tenga la confianza de solicitar ayuda en caso de ser necesario. La prueba debe realizarse con una persona que pueda brindar apoyo en todo momento, además del evaluador. 

Utilidades de la prueba

Una vez que se ha identificado que el paciente se encuentra en una categoría, entonces se crean estrategias de rehabilitación enfocadas al grado de discapacidad y la sintomatología del paciente. Las metas deben de ser objetivas y alcanzables, a su vez, el objetivo y el grado de recuperación dependerá de la gravedad del EVC (causas, extensión, áreas afectadas) por lo que serán diferentes en cada persona. 

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