Neurorehabilitación para accidente cerebrovascular bilateral

El evento cerebrovascular es el término que usan los médicos cuando una parte del cerebro muere porque no recibe sangre durante demasiado tiempo, coloquialmente conocido como un derrame o una embolia cerebral. Hay dos tipos principales de evento cerebrovascular:

· Evento cerebrovascular isquémico es causado por un bloqueo en un vaso sanguíneo en el cerebro

· Evento cerebrovascular hemorrágico es causado por un sangrado en el cerebro o el área circundante.

 ¿Qué es un accidente cerebrovascular bilateral?

Los eventos cerebrales bilaterales, es donde ambos hemisferios cerebrales se ven afectados simultáneamente, son extremadamente raros en comparación con los eventos cerebrales unilaterales, donde solo un lado del cerebro se ve afectado. La ocurrencia de eventos cerebrales bilaterales es muy poco frecuente y suele asociarse con condiciones médicas graves y potencialmente mortales.

La incidencia exacta de eventos cerebrales bilaterales es difícil de determinar debido a su rareza y a la variabilidad de las condiciones médicas que pueden causarlos. Sin embargo, se estima que representan una fracción muy pequeña de todos los casos de accidentes cerebrovasculares y otras afecciones neurológicas. 

Los eventos cerebrales bilaterales pueden ser causados por una variedad de condiciones médicas, como:

  • Embolismo arterial bilateral
  • Trombosis venosa cerebral bilateral
  • Vasculitis sistémica
  • Lesiones cerebrales traumáticas graves
  • Intoxicaciones graves
  • Infecciones del sistema nervioso central
  • Otras condiciones que pueden afectar la circulación sanguínea cerebral o causar daño directo al tejido cerebral.

¿Existen factores de riesgo para desarrollar una embolia cerebral?

Hay una serie de factores de riesgo para un evento cerebrovascular; algunos de estos factores aumentan el riesgo de un tipo de evento cerebrovascular (hemorrágico o isquémico), mientras que otros aumentan el riesgo de ambos tipos.

Factores de riesgo de evento cerebrovascular isquémico:

  • Edad mayor de 40 años
  • Enfermedad del corazón
  • Presión arterial alta
  • Fumar
  • Diabetes
  • Altos niveles de colesterol en la sangre
  • Uso de drogas ilegales
  • Parto reciente
  • Historia previa de ataque isquémico transitorio
  • Estilo de vida inactivo y falta de ejercicio
  • Obesidad
  • Historia actual o pasada de coágulos sanguíneos
  • Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca y/o accidente cerebrovascular

 Factores de riesgo de evento cerebrovascular hemorrágico:

  • Presión arterial alta
  • Fumar
  • Uso de drogas ilegales (especialmente cocaína y «metanfetamina»)
  • Uso de warfarina u otros medicamentos anticoagulantes

¿Cuáles son los síntomas de un derrame cerebral?

Los síntomas de un evento cerebrovascular a menudo se desarrollan repentinamente y luego pueden mejorar temporalmente o empeorar lentamente, según el tipo de evento cerebrovascular y el área del cerebro afectada.

El conocer los signos y síntomas “clásicos” de un evento cerebrovascular puede salvar vidas. Los síntomas clásicos del ictus se pueden recordar con el acrónimo FAST. Cada letra de la palabra representa una de las cosas que debe tener en cuenta:

  • Face-Cara:

Se puede evaluar al pedirle a la persona que sonría. Se notará debilidad repentina o caída de la cara.

  • Arm-Brazo:

Se puede evaluar al pedirle a la persona que levante ambos brazos. Habrá debilidad repentina o entumecimiento de uno o ambos brazos.

  • Speech-Habla:

Se puede evaluar al pedirle a la persona que repita una oración simple. Dificultad para hablar, dificultad para hablar o habla confusa.

  • Time-Tiempo:

El tiempo es muy importante en el tratamiento del accidente cerebrovascular. Cuanto antes comience el tratamiento, mayores serán las posibilidades de recuperación.

Cualquier persona que tenga signos o síntomas de un evento cerebrovascular necesita atención médica inmediata en un departamento de emergencias o en un hospital. 

¿Qué secuelas puede provocar un accidente cerebral bilateral?

Un accidente cerebrovascular (ACV) bilateral afecta ambas partes del cerebro y puede provocar secuelas más complejas y variadas debido a la implicación de múltiples regiones cerebrales. Las consecuencias específicas dependerán de las áreas exactas del cerebro que hayan sido afectadas y de la extensión del daño. A continuación, se describen algunas de las secuelas posibles tras un ACV bilateral:

  • Deterioro cognitivo:

Los pacientes pueden experimentar una reducción en sus capacidades cognitivas, incluyendo problemas con la memoria, la atención, el razonamiento y la toma de decisiones. El impacto en las funciones ejecutivas es particularmente significativo cuando ambos hemisferios están involucrados.

  • Problemas de movimiento y coordinación:

La debilidad o parálisis (hemiplejía o cuadriplejía) puede afectar tanto a un lado del cuerpo como a ambos, dependiendo de la localización y extensión del daño cerebral. Los trastornos del movimiento, como la ataxia, que implica descoordinación y torpeza, también son comunes.

  • Dificultades en el lenguaje (afasia):

Un ACV que afecta las áreas del lenguaje en ambos lados del cerebro puede provocar afasia, lo que resulta en problemas para hablar, leer, escribir o entender el lenguaje. La severidad puede variar ampliamente.

  • Alteraciones emocionales y de comportamiento:

Las personas pueden mostrar cambios significativos en la personalidad y el comportamiento, incluyendo impulsividad, apatía o depresión. Las emociones pueden volverse inestables, resultando en episodios de llanto o risa inapropiados.

  • Problemas de percepción sensorial:

Puede haber una pérdida o alteración de la sensibilidad en diversas partes del cuerpo. Los trastornos visuales, como la pérdida de visión parcial o total (hemianopsia), y las alteraciones en la percepción espacial también son posibles.

  • Dificultades con las funciones viscerales:

El control de la vejiga y el intestino puede verse afectado, resultando en incontinencia o dificultades para manejar las necesidades corporales normales.

  • Fatiga severa:

La fatiga es un síntoma común y a menudo debilitante después de un ACV, y puede ser especialmente pronunciada cuando el daño es extenso y bilateral.

  • Dificultades de deglución (disfagia):

La capacidad para tragar de manera segura puede verse comprometida, lo que aumenta el riesgo de aspiración y neumonía, y puede requerir modificaciones en la dieta o alimentación asistida.

La neurorehabilitación para pacientes con ACV bilateral es compleja y requiere un enfoque multidisciplinario que pueda abordar la amplia gama de discapacidades. Los especialistas involucrados en el cuidado pueden incluir neurólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, psicólogos y enfermeros, todos coordinando esfuerzos para optimizar la recuperación y mejorar la calidad de vida del paciente.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

Se requiere de una imagen del cerebro y de los vasos sanguíneos. Después de realizar un examen físico rápido, el médico enviará al paciente de inmediato a una tomografía computarizada o resonancia magnética. Las imágenes le permiten al médico ver el área del cerebro afectada por el evento cerebrovascular, así como confirmar el tipo de evento cerebrovascular (isquémico o hemorrágico).

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento de una embolia cerebral depende de muchos factores diferentes. El factor más importante para determinar el tratamiento es qué tipo de accidente cerebrovascular tiene una persona, así como la cantidad de tiempo con la que la persona lleva con los síntomas

  • Isquémico:

La principal prioridad es restaurar la circulación en las áreas cerebrales afectadas. La restauración de la circulación por lo general involucra un cierto tipo de medicamento llamado trombolítico, pero también puede involucrar un procedimiento de cateterismo.

  • Hemorrágico:

El tratamiento depende de la ubicación y la gravedad del sangrado. Reducir la presión arterial suele ser la máxima prioridad porque esto reducirá la cantidad de sangrado y evitará que empeore. Otra opción de tratamiento es mejorar la coagulación para que se detenga el sangrado. La cirugía a veces es necesaria para aliviar la presión sobre el cerebro debido a la sangre acumulada.

¿Cuál es el abordaje con neurorehabilitación de las secuelas de un ACV?

La neurorehabilitación después de un accidente cerebrovascular (ACV) es un proceso integral y multifacético que busca optimizar la recuperación del paciente, mejorar su funcionalidad y calidad de vida. Aquí, se explora cómo los especialistas abordan las secuelas de un ACV a través de la neurorehabilitación:

  • Evaluación inicial:

El primer paso en la neurorehabilitación es una evaluación exhaustiva del paciente. Esta evaluación incluye un análisis neurológico detallado para identificar las áreas del cerebro afectadas y el grado de discapacidad resultante. Se examina la capacidad motora, cognitiva, emocional y sensorial del paciente. La personalización del tratamiento depende críticamente de esta evaluación inicial.

  • Planificación del tratamiento:

Basado en la evaluación, los profesionales de la salud desarrollan un plan de tratamiento personalizado. Este plan puede incluir fisioterapia, terapia ocupacional, terapia del habla y lenguaje, y soporte psicológico. El objetivo es abordar todas las áreas afectadas por el ACV para una recuperación integral.

  • Fisioterapia:

Se enfoca en mejorar la movilidad, fuerza y coordinación. Los ejercicios y técnicas como la terapia de movimiento inducido por restricción y la electroterapia pueden ser utilizados para estimular los músculos y nervios afectados, ayudando a recuperar la funcionalidad motora.

  • Terapia ocupacional:

Ayuda a los pacientes a recuperar la capacidad para realizar actividades diarias. Mediante el uso de estrategias adaptativas y modificaciones del hogar, se busca mejorar la independencia del paciente. Esta terapia es crucial para abordar problemas de coordinación motora fina, percepción y planificación.

  • Terapia del habla y lenguaje:

Esencial para los pacientes que han experimentado problemas de comunicación debido al ACV. Esta terapia trabaja en mejorar habilidades del habla, comprensión y expresión del lenguaje, y también puede incluir reentrenamiento de la deglución.

  • Soporte psicológico:

El impacto emocional de un ACV puede ser significativo. La rehabilitación neuropsicológica ayuda a gestionar la depresión, ansiedad y otros desafíos emocionales, proporcionando estrategias para mejorar el estado mental y emocional del paciente.

  • Uso de tecnología avanzada:

La rehabilitación neurológica a menudo incorpora tecnologías avanzadas como la realidad virtual, la robótica y los sistemas de estimulación eléctrica para mejorar los resultados del tratamiento. Estas herramientas ofrecen ambientes controlados y adaptativos que pueden intensificar la eficacia de las terapias tradicionales.

  • Integración de la familia y cuidadores:

El entrenamiento y la educación de la familia y cuidadores son fundamentales para garantizar que el apoyo continúe fuera del entorno clínico. Involucrar activamente a la familia en el proceso de rehabilitación puede mejorar los resultados y la motivación del paciente.

  • Seguimiento continuo:

La neurorehabilitación no termina con la salida del paciente del centro de rehabilitación. Los especialistas deben realizar un seguimiento regular para ajustar el tratamiento según la evolución del paciente, maximizando así las posibilidades de recuperación a largo plazo.

Cada fase del tratamiento está diseñada para adaptarse a las necesidades individuales del paciente, buscando siempre maximizar su autonomía y mejorar su calidad de vida. La neurorehabilitación es, por lo tanto, un componente crítico en el manejo de las secuelas de un ACV, representando una esperanza tangible de recuperación y adaptación post-evento.

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